"La patria es dicha de todos, y dolor de todos, y cielo para todos, y no feudo ni capellanía de nadie." José Martí

Thursday, November 24, 2005

Los palos no se manchan

¿Cuál es el límite ético de un periodista? ¿Hasta qué punto una noticia infundada, exagerada, o ciertamente mentirosa puede arruinar la imagen de una persona noble y sana?
Luciano Palos nos brinda un ejemplo perturbador. El arquero de Gimnasia de Jujuy, de 25 años, conoció hace algún tiempo el amargo sabor de ser difamado por la prensa inescrupulosa. Cuando todavía atajaba en Newell's, vivió un episodio que manchó su nombre para siempre. Un grupo de personas, incluyendo mujeres y chicos, irrumpió en el rosarino Motel 77 para golpear a Luciano hasta dejarlo internado. Los medios se hicieron un festín salvaje con la tragedia: el futbolista habría estado en plena sesión sexual con dos menores de edad, y los que lo golpearon habrían sido familiares de las chicas en busca de justicia.

El agua ha corrido bajo el puente, Luciano dejó Rosario por la norteña y más calma San Salvador de Jujuy, y decidió limpiar su nombre empañado. Más maduro, más centrado, con su vida encaminada, enseñó su verdadero ser, el de un hombre totalmente distinto al que la prensa amarilla quiso mostrar.
Ante todo, con el corazón en la mano, explicó por qué los rumores en su contra lo lastimaron tanto: Palos es padre, un padre amoroso y pendiente, que no duda en proteger el apellido de su hija cueste lo que cueste. "En ese momento ella tenía un año y tres meses, y me dio mucha bronca que me ensuciaran. Ahora vive con su madre, creo que en Rosario, porque la verdad que no tengo mucho contacto con ella".
Sobre el rumor de que en sus años de juventud habría caído en la tentación del dinero fácil, dijo con tristeza el guardameta: "es un verso que yo era stripper. Mi mejor amigo, Mario, era stripper, y yo lo acompañaba a todos lados donde bailaba, pero sólo para ver si ligaba algo de rebote." ¡Qué injustos han sido los medios con el golero, al relacionarlo con una profesión tan lejana a su calidad humana!
Claro, el uno debió pagar el precio de tener un cuerpo envidiable, al que adornó con el tatuaje de una mujer desnuda en la espalda. Pero el hombre del Lobo jujeño no es una carcaza bonita vacía de contenido. Tiene sus proyectos, entre el que se destaca hacerse un nuevo dibujo, ahora en una parte más íntima. "Estoy pensando que, en la ingle, quizá me tatúe unos labios", dice, para desmitificar su fama de superficial.
Para el final, Luciano nos deja una frase de esas que pueden cambiar el curso de una vida. Palabras intensas, profundas, hasta perturbadoras, surgidas de un hombre aquejado por una imagen pública que no lo representa. "Para mí los tatuajes, la gaseosa y las mujeres son las tres mejores cosas de la vida". Hombres y mujeres del mundo, a reflexionar, que nos han dado una lección.

3 Comments:

Blogger MdMb said...

Aquí estoy, husmeando en tu blog. La verdad, esta última entrada (y la primera que leí, aunque después pasé por tu súper discurso de agradecimiento...qué top este blog, no?) me desconcierta bastante, porque con mis nimios conocimientos deportivos no sé si este tal Palos es un personaje real o un delirio tuyo. En fin, no voy a avergonzarme mucho más (ya fue suficiente por hoy). Eso sí, sea un personaje real o no, se nota que tiene menos personalidad que una aceituna. Un beso!
Mariano.

6:58 AM

 
Blogger anki said...

¡Ojalá tuviera tanta imaginación! No, lo peor de toda esta historia es que este muchacho existe y anda por ahí jugando al fútbol...
¡Actualizá tu blog!

9:52 AM

 
Blogger MdMb said...

Bien, actualicé a pedido tuyo. Ahora, tenés que laburar para mí! (ya verás porqué) =D

9:28 AM

 

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